Obesidad Fetal, La Nueva Epidemia


Read original article by Casey Lazonic from Alternet here

Un estudio alemán realizado en el Hospital Charite de Berlín encontró que bebés nacidos con alto peso más de 8 libras tienen doble riesgos de sufrir de obesidad:

Se asumía factores genéticos y hasta padres y familiares con sobrepeso u obesos relacionados a la obesidad infantil, pero la Dietista Bonnie Modungo, especializada en manejo del peso, ha notado que hay una tendencia en las mujeres a tener más peso, a niveles más altos de azúcar y a tener bebes con más peso. Modugno agrega que el problema son las despensas de grasa que el bebe tenga en sus órganos y tejidos.

Qué es lo que pasa en el vientre?

Por más de 10 años, los científicos de Nueva Zelandia, Canadá, EEUU y el Reino Unido han estudiado la epigenética de la obesidad en un intento de entender la conexión entre la nutrición prenatal y la obesidad. Han encontrado que lo que una madre come durante el embarazo está directamente relacionado a las preferencias del infante a través de su vida. Simon Langley-Evans de la Universidad de Nottingham estudio el hipotalamus fetal, el que se desarrolla durante el primer trimestre del embarazo. En su estudio, ratas preñadas fueron alimentadas con una dieta saludable para ratas, las del grupo de control, mientras que al otro grupo se le diό comida chatarra (doughnuts, kekes, pizzas, pasteles, papitas fritas, y otros alimentos fritos). Las crías de quienes comieron alimentos no saludables comían excesivamente más comida chatarra, ambos grupos comían la misma cantidad. Luego se aplicó esta investigación a ver si lo mismo resultaba en humanos, y así lo hicieron.

Según el Centro de Control de Enfermedades y Prevención (CDC siglas en inglés), el apetito de una persona se inicia antes del nacimiento y directamente luego del nacimiento. Cuando la madre come alimentos, el feto detecta los sabores a través del sentido del olfato en el fluido amniótico donde flota.

Aunque estos sentidos son mínimos, el feto forma sus preferencias en el hipotálamos. Este fenómeno crea el punto inicial de la saciedad, lo que significa que al igual que un niño o un adulto, el feto no se sentirá satisfecho hasta que estas preferencias sean satisfechas. Cuando una mujer embarazada come una dieta alta en grasa y azúcar y baja en proteína, la teoría es que los infantes nacen con mucho más peso y ya están predispuestos a más altas necesidades energéticas, para salvar calorías y desear alimentos más altos en grasa y azúcar, lo que sigue es la obesidad en la niñez y en la adultez.

También está demostrado que altos niveles de consumo de energía durante el embarazo puede cambiar el código genético de los niños, causando que aumenten sus necesidades energéticas hasta la adultez. Esto hace muy difícil que los niños controlen el aumento de peso y se convierta en obesidad. Estos estudios también cubren el caso de la leche materna: Los bebes pueden probar los alimentos que las madres comen a través de la leche materna, una vez más reforzando la preferencia a lo que la mamá come o bebe.

Madres Confundidas, Bebes de Familias de Bajos Recursos

Para las mujeres embarazadas, saber que comer y beber durante el embarazo es un reto. Hay miles de patrones que son aceptables. Una búsqueda en el Google y te llevará en más de 20 direcciones. Por ejemplo frecuentemente se le recomienda a las mujeres embarazadas acerca del consumo de alcohol y hasta a rechazar un vaso de vino en los restaurantes, pero reportes en Scientific American muestran que un vaso de vino al día no ofrece peligros. También está el problema con el pescado, ¿cuánto mercurio puede ser seguro? Y ¿cuántos gramos de grasas por día son óptimos?. Llegar a la perfección es casi imposible, pero el problema detrás de la obesidad en el vientre o fetal, se atribuye a que en EEUU la mayoría no tiene acceso a adecuados programas de salud pública ni tampoco a alimentos saludables. En el estado de Nueva York, el 15% de las mujeres experimentan iniciación tardía en control del embarazo o hasta a veces no tienen ninguno. En Nuevo México, el número de mujeres que inician su control del embarazo tarde o que no tienen ninguno es un 39.9%. Esto hace casi imposible que las nuevas madres sepan qué mejores decisiones tomar.

Hay algunas diferentes perspectivas de cómo combatir la obesidad desde el vientre, pero los investigadores están de acuerdo en solo pocos puntos. Comer una dieta alta en proteína y baja en grasa durante el embarazo ha resultado en el menor riesgo de obesidad en los niños. Buenas fuentes de proteinas incluyen las almendras, el salmón, el pollo, el pavo y las lentejas. Frutas, vegetales y granos enteros se recomiendan mientras alimentos procesados no son recomendados. Durante el embarazo una persona puede necesitar apenas 300 calorías más de lo que comía cuando no estaba embarazada para alimentar al feto, lo que destierra la errónea idea de que hay que comer por dos.

Pero ¿si no hay acceso a buenos consejos y alimentos saludables?. La prevalencia de la obesidad en las comunidades de pocos ingresos se ha duplicado y ese crecimiento es más rápido que en las comunidades de altos ingresos. Un estudio realizado por la Universidad Simmons College de Massachussetts ha mostrado que los niños de madres obesas de pocos ingresos tienen un riesgo de 34% de convertirse en obesos. Entonces no solo es la genética, los riesgos más altos nacen en parte de los alimentos disponibles para las familias de bajos ingresos.

Algunos creen que mantener una dieta balanceada demanda mucho mas tiempo que consumir comidas rapidas o listas para servir, investigacion demuestra que los unicos lugares donde se consigue frutas y verduras frescas y opciones saludables en comunidades de bajos ingresos son los supermercados, pero en realidad son escasas, Un estudio muestra que hay la mitad de supermercados en predominantemente barrios de comunidades negras que en las de comunidades blancas, las comunidades latinas tienen solo 1/3 de estos establecimientos cerca. Tres estudios encontraron un reducido riesgo de obesidad en áreas con mas supermercados, mientras dos estudios encontraron una relación entre el acceso fácil y conveniente de las tiendas y el mayor riesgo de obesidad. La falta de acceso hace difícil para las madres de estas áreas comer saludable.

Que la obesidad se inicie antes del nacimiento es algo muy preocupante. Como dice el Dr. Robert Lustig, profesor de pediatria: “ya no podemos juzgar a la obesidad como una enfermedad de glotones y ociosos” o de algún desafortunado fracaso de auto-contención. Las causas de la obesidad son complejas, y frecuentemente se inician antes de que una persona posea la habilidad de poder escoger.

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