El Voto Urgente por la Comida


Read original article by Michael Pollan* from the New York Times here

“Quizá éste sea el año en que el Movimiento Alimentario por fin entre en la política”. Resumen del artículo de Michael Pollan que apareciera en el New York Times con respecto a la revolución alimentaria que en estos momentos está exigiendo el etiquetado de los transgénicos:

  • En Noviembre 6, sabremos si existe un real Movimiento Alimentario en EEUU, capaz de exigir al gobierno un cambio en el sistema, reformando la agricultura, para que sepamos realmente de dónde vienen nuestros alimentos. Y para ésto se debe votar por La Propuesta 37 de California, una ley que exigirá el etiquetado de los alimentos genéticamente modificados (GMs, transgénicos) a nivel nacional.
  • No sólo se podrá definir el futuro de los cultivos genéticamente modificados, se definiría también la fé del público en la cadena alimentaria. El sistema alimentario de EEUU está siendo atacado en todas partes menos en Washington. En todo el país hay docenas de propuestas para regular y poner impuestos a las bebidas gaseosas, lo que ha puesto a la industria a la defensiva. La industria de las carnes está siendo atacada por defensores de animales contra la brutalidad; por defensores de la salud pública contra el uso de antibióticos en la alimentación de animales de consumo y, por medio ambientalistas por los cambios climáticos causados por la crianza de estos animales.
  • “Big Food” como se le llama hoy a la industria de alimentos está hoy preocupada porque cada vez hay más consumidores escépticos. A inicios de este año un blogger de Houston realizó una petición para sacar el “pink slime” de las hamburguesas en los programas de alimentación escolar. Pink Slime es una goma para amalgamar desperdicios de carnes tratados con amoniaco que se usa en las hamburguesas según los microbiólogos de la misma FDA (siglas en inglés de la Administración de Drogas y Alimentos). La respuesta del público hizo no sólo que se sacara de las escuelas, algunos supermercados dejaron de venderla y hasta algunas plantas la dejaron de producir. De todo esto aun queda la interrogante a dónde ahora van a parar ahora esas carnes???
  • Hoy la desconfianza es mutua, la industria de alimentos tiene miedo de que si nos enteramos de que un alimento es o contiene OGMs dejemos de comprarlo, por eso se opone a esta ley. La industria está incluso conduciendo millonarias campañas de diálogo con el público para restaurar la confianza defendiendo sus métodos de producción con fármacos, antibióticos, herbicidas, plaguicidas, semillas genéticamente modificadas, etc. con una aparente transparencia. Por eso ocupa páginas dedicadas a decir que sólo la tecnología va a alimentar al público, que están combatiendo el problema del cambio climático y que están resolviendo los problemas del hambre en África, etc. Sin embargo pretenden guardar silencio en cuanto a los OGMs que alimentan al público.
  • Monsanto y sus aliados se han opuesto al etiquetado de los OGMs desde 1992, persuadieron a la FDA que estos nuevos cultivos eran equivalentes, aún contra la oposición de sus propios científicos, una prueba del poder político en la industria (la ley de oposición al etiquetado fue escrita por un abogado de Monsanto). El gobierno de EEUU es uno de los pocos que no etiqueta sus alimentos GMs, hay unos 60 países de la Union Europea, Japón, Rusia y China que si vieron y aprobaron la necesidad de etiquetarlos.
  • Monsanto y DuPont, los líderes mercaderes de las semillas GMs han invertido 12 millones de dólares para oponerse a la Propuesta 37, junto a otros mercaderes como La Asociación de Bodegueros, PepsiCo, Nestlé, Coca Cola y General Mills quienes han agregado más millones de dólares.
  • Los estadounidenses han comido OGMs ya por 18 años, y sus defensores alegan que no nos estamos muriendo masivamente. Pero ese no es el caso, esta ley se refiere más al poder corporativo que ejerce Big Food sobre todos nosotros. Monsanto se ha convertido en el símbolo de todo lo que una persona detesta de la agricultura industrial, además de la expansión de sus monocultivos transgénicos y la monopolización de las semillas de las que todos dependemos.
  • Esa es precisamente la razón del Movimiento Alimentario, en las últimas décadas los farmers markets (bioferias, tanguis ecológicos), CSA (siglas de la Agricultura Comunitaria Sostenible) y otras fromas de agricultura sostenible están cambiando la manera de comer de los estadounidenses. Este es hoy un movimiento social y económico, pero aún no constituye una genuina política, la politica de “votar con el tenedor”.
  • Hoy los “farmers markets” se están convirtiendo en un lugar acojedor donde todos nos podemos encontrar para escapar del complicado rol de consumidor que el capitalismo nos ha impuesto. Votar con el tenedor implica un sentido de valores individuales y colectivos, que le ponen una barrera a la industria alimentaria para que quizá le ponga más atención a la agricultura sustentable y al trato humano a los animales. Pero se cree que no todos podemos participar de este nuevo sistema alimenticio si este movimiento no democratiza los beneficios de la buena alimentación para no ser etiquetado como elitista.
  • Por eso es importante que este movimiento sea también político en Washington, hay que votar con nuestro voto, no sólo con el tenedor para que sea exitoso. No se ha avanzado casi nada con la ley agrícola (Farm Bill), apenas hay mejoras en el programa de alimentos en las escuelas, y por lo menos existe el símbolo del jardín orgánico de la Casa Blanca. Grandes organizaciones como Sierra Club o la Asociación Nacional de Rifles aún no endorsan este movimiento de manera que el triunfo está sólo en manos de los consumidores.
  • Algunos millones en California votarán por la Propuesta 37, gracias a ello hay debates públicos dejando al descubierto el poder que Monsanto y sus aliados han ejercido en Washington por casi dos décadas. Si se aprueba la propuesta, y parece que asi será, el debate se hará nacional con miras a una nueva dinámica política.
  • Es imposible predecir que pasará si la Propuesta 37 se aprueba. Pueda que la industria de alimentos combata la ley con una demanda, debido a que no existen leyes feferales de etiquetado. Quizá también reformulen sus productos con ingredients no GMs, lo que pondría a prueba la solidaridad de compañías aliadas como Monsanto y Coca Cola (por el maiz GM que se usa en el azucarado de sus bebidas). Grupos como los de la campaña Just Label It (Etiquetar por favor) que ha colectado 1.2 millones de firmas para exigir el etiquetado se verían forzados a ocupar un puesto en los debates políticos.
  • Tampoco se sabe que posición tomará el Presidente Obama quien ha faltado a su promesa de etiquetar los GMs en sus discursos de su campaña del 2008. Tampoco que pasará con Michelle Obama cuyas conversaciones con la industria alimentaria ya no existen.
  • “Hasta hoy y por estos últimos cuatro años, he tenido la ocasión de conversar con muchos cabilderos en relación a diferentes asuntos, incluso por el etiquetado, la actitud del Presidente Obama relacionado al moviento alimentario siempre ha sido: Qué movimiento??? Yo no lo veo, demuéstrame que existe. En Noviembre 6 el público votante tendrá la oportunidad de demostrar que efectivamente existe”

*Michael Pollan es el autor of ‘‘Cooked: A Natural History of Transformation,’’ (Cocido, La Natural Historia de la Transformación), que será publicado en Abril por Penguin Press.” El artículo del New York Times ha sido editado por Ilena Silverman, este resumen y traducción por Ana María Quispe

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