‘Coma Menos’: Un Duro Mensaje para la Industria de Alimentos


Read article by By Caroline Scott-Thomas* from Food Navigator here

Las nuevas guías dietéticas de EEUU informan a la industria de alimentos qué es necesario para una dieta saludable, pero no crean que ellos están en las mismas filas.

Con la excepción del Instituto de la Sal, las Guías Dietéticas Estadounidenses del 2010 han sido bienvenidas por la industria de alimentos como gran noticia. El Instituto de la Sal en cambio, ha salido a la defensiva: “la obesidad y no la sal es el culpable en los índices de aumento de la presión arterial” esto es mucho más realista, no porque haya insuficiente evidencia que relacione el consumo de sodio a la presión arterial (y mentira si la hay y mucha), pero porque es necesario ver todo el cuadro general. EEUU tiene un problema de obesidad y todos debemos hacer algo.

La industria debería usar las guías como una oportunidad de auto-evaluarse y encontrar nuevas maneras de hacer alimentos saludables, en menores porciones, especialmente si los estadounidenses se están volviendo algo más interesados que nunca en la buena nutrición.

La eufórica y positiva reacción de la industria se debe a dos factores: Primeramente la industria tiene una fantástica red de relaciones públicas, que se enfoca en lo positivo para la industria y no en el mensaje “coma menos” de las guías. Nadie que hace dinero de los alimentos quiere oír la frase “coma menos” como el mensaje público y de salud endorsado por el gobierno. El problema es que nadie se va a tragar ese mensaje. Segundo, el gobierno ha tratado no molestar a ningún sector en particular. Hasta hay algunos sectores que se benefician de estas guías. La industria de la soya (transgénica?) por ejemplo ha reaccionado muy entusiasmada al endorse de las guías a los alimentos de soya como una alternativa a los lácteos y como fuente de proteínas vegetarianas.

La industria del pescado también ha aplaudido las recomendaciones de las guías de comer dos porciones de pescado a la semana, y claro se entiende después de la evidencia del Departamento de Agricultura de los EEUU (USDA) de que el miedo al contenido de mercurio en el pescado sobrepasa los beneficios del consumo del pescado, un asunto que ha torturado a la industria.

Sin embargo al otro lado de la ecuación está la industria de las carnes, que ha sacado ventajas de decir que las recomendaciones para las carnes no han cambiado. Aunque hay evidencia de que los estadounidenses consumen demasiadas carnes de las sugeridas para una óptima salud y mucho más por persona que ninguna otra nación en el planeta. El Instituto Americano de Carnes, está contento con el hecho de que las guías no persuaden activamente contra el consumo de las carnes.

Pero las guías realmente no persuaden contra el consumo de nada, lo que no es congruente con el mensaje de “coma menos”.

Una pregunta incrédula de un miembro de la audiencia, el día de la presentación, dijo “porque simplemente no se dice coma menos carnes?”, el Secretario de Agricultura Tom Vilsack titubeo en su respuesta, y hasta desvió el tema al consumo de pescado y sus efectos. Sospeche entonces que la USDA no se atreve a molestar a la industria de carnes.

Mientras las nuevas guías hablan libremente de los alimentos que si se promueven, los alimentos que se limitan están medio ocultos en el reporte de 95 páginas. Más bien se enfocan en SOFAS (acrónimo en ingles de grasas sólidas y azucares agregados), un eufemismo que no ayuda en nada en relación a los alimentos chatarra de nuestra dieta.

Mientras tanto la manufactura de alimentos ha hecho pública su bienvenida a las guías y hasta como sus productos encajan con los nuevos mensajes. En algunos aspectos si, en otros no.

La industria sabe muy bien que las Guías Dietéticas hacen la diferencia en el ambiente alimentario de los EEUU, no alteran dramáticamente las costumbres dietéticas de los individuos, pero si son las bases para los programas federales de alimentos incluyendo las comidas en las escuelas, que si potencialmente influencian el paladar y las normas dietéticas de las nuevas generaciones de estadounidenses.

Las guías se revisan cada cinco años y presentan una gran oportunidad para la industria para liderar la nutrición con productos reformulados y volver a ganar la confianza de los consumidores que ahora más y más desconfían de lo que dicta la industria.

Se entiende que el mensaje de “coma menos” es difícil para la industria, pero es el mensaje que se debe promover.

Caroline Scott-Thomas es periodista especializada en la industria alimentaria. Antes de completar su maestría en periodismo en la Universidad de Edinburgh’s Napier, fue chef por cinco años.

 

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